En todo el país, hay 200.000 cartoneros y cartoneras. Y el 50% está organizado en cooperativas que fomentan la economía circular para evitar que los residuos terminen en basurales a cielo abierto o rellenos sanitarios. A este escenario se suma que en los más de 5000 basurales y microbasurales a cielo abierto que hay, existen cartoneros y cartoneras viviendo adentro en condiciones insalubres. 

Se calcula que del 50% de personas que cartonean son mujeres. En muchas ocasiones sin condiciones dignas, ni derechos laborales asegurados para ellas ni sus hijxs. Sumado a ser mujeres en un trabajo en la vía pública, donde no importa el clima, están expuestas no sólo a tareas de fuerza, sino a situaciones de violencia, discriminación, muchas veces embarazadas, haciendo lo imposible por llevar alimento a sus casas. Aún queda mucho por hacer. Algunas de ellas ya lo están logrando.

A continuación, cinco historias de lucha, logros y esperanzas que merecen ser contadas:

1

María Castillo

María Castillo es una de las máximas referentas de Argentina en el mundo cartonero. Ella es de Villa Fiorito y comenzó a cartonear, como la gran mayoría del movimiento cartonero, en la crisis económica del 2001.

Pero la vida le tenía preparado un giro: en 2020 se convirtió en la primera mujer cartonera en llegar a un puesto de gestión nacional. Ella es Directora Nacional de Reciclado del Ministerio de Desarrollo Social.

Su manera de hablar y de actuar denotan el orgullo por sus raíces y no olvidar por todo lo que pasó hasta llegar al día de hoy: la policía en algunos momentos le retuvo el vehículo con el que cartoneando mantuvo a su familia. Está casada y tiene tres hijos.

Con los años, el movimiento cartonero se fue organizando y ella no quedó ajena a ello. En 2008, conformó desde su fundación la Cooperativa Amanecer de los Cartoneros. También tuvo un rol fundamental en la organización del sistema de recolección diferenciada de la Ciudad de Buenos Aires, al que se considera un modelo de reciclado con inclusión social. Y en la Ley de Basura Cero de la Ciudad, reglamentada en mayo de 2007.

Con el tiempo, fundó junto con su familia la Cooperativa Jóvenes en Progreso, en Lomas de Zamora. También fue referenta de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCYR). Ahora como directora de reciclado, fomenta el Plan Nacional Argentina Recicla, que brinda maquinaria y capacitaciones a las cooperativas del país que se adhieran.

Yo no quiero ver a un pibe en el basural sino en la escuela, quiero tener baños en las cooperativas, quiero reconocimiento hacia el sector; reconocimiento hacia los compañeros y compañeras. Siempre vivimos del descarte pero no queremos ser descarte”,  suele decir.

Además, lanzó una guía para que los municipios del país puedan diseñar e implementar proyectos vinculados a la Gestión Integral e Inclusiva de los Residuos Sólidos Urbanos (GIIRSU) reconociendo el trabajo de los recuperadores y recuperadoras.

Marcha de cartoneras de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCYR) en el día de la mujer  (8M) de 2022.

2

Natalia Zaracho

Natalia Zaracho, además de ser referenta cartonera y trabajadora de la economía popular, hizo historia: en 2021 se convirtió en la primera diputada nacional cartonera. “Por la patria cartonera, por la lucha de los pobres de nuestra tierra, sí juro”. Esas fueron sus palabras cuando asumió en diciembre de 2021 a su bancada, vestida con su ropa de trabajo. Nunca imaginé ocupar una banca en el Congreso ni tener un rol tan importante”, ha dicho en varias notas periodísticas. 

Entre sus principales proyectos, se encuentra el reconocimiento del trabajo de las promotoras en violencia de género y la promoción de viviendas para mujeres víctimas de dicha violencia.

“Todas las prácticas que hacemos en el barrio desde que nos levantamos, hasta que nos acostamos es feminismo popular. Organizar un comedor, una cooperativa, la sororidad. Si la vecina sufre violencia, vas a ayudarla. Eso es feminismo.

Ella también vive en Villa Fiorito, como María Castillo. Tiene dos hijos, Iara y Dilan. Además integra la comisión directiva de la Cooperativa Amanecer de los Cartoneros. Y es referenta del Frente Patria Grande. 

“Cuando fui a hacer los trámites fue todo muy rápido, no tengo nada a mi nombre. Es la novedad la del pobre que va a entrar en el Congreso. A veces me siento estigmatizada pero está bueno para que el resto se acostumbre. El Congreso se tiene que llenar de trabajadores y trabajadoras.

En la provincia de Buenos Aires los basurales a cielo abierto, lamentablemente, son una postal cotidiana. Esn la foto se ve el basural de Luján, uno de los más grandes del país. Se encuentra ubicado al oeste de la provincia de Buenos Aires y puede descubrirse en #MapaTrash

3

Jackie Flores

Jackie Flores nació en Córdoba en el seno de una familia humilde. Actualmente, es Subsecretaria de Residuos Sólidos Urbanos y Economía Circular en el gobierno de la provincia de Buenos Aires, donde se creó el primer Ministerio de Ambiente de la provincia.

Con esa voz ronca y sonrisa que la caracteriza, impulsa desde hace casi 10 años un programa que es insignia en el país, que entremezcla mujeres y mundo cartonero. Se trata de “promotoras ambientales”. Esta  alternativa nació en 2014 para mujeres cartoneras que, por el desgaste físico, no pueden seguir tirando de la carreta. Así cambian su actividad por la promoción ambiental pedagógica, en la modalidad de puerta a puerta, explicando a los vecinos y vecinas cómo separar los residuos y entregarlos al cartonero o cartonera que circula por la calle.

De su infancia, se puede decir que el trabajo la sigue desde muy pequeña: primero fue vendedora ambulante en el tren, y después cartonera. Es madre de 4 hijos, y a su primera hija la tuvo a los 19 años. Además, fue referenta de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y Secretaria de la FACCyR. Ella siempre se consideró una militante activa de los derechos habitacionales y el acceso a la vivienda digna en CABA.

 

En Buenos Aires, se estima que hay un promedio de 2 basurales por municipio. Este es el de Exaltasión de la Cruz, provincia de Buenos Aires, que también puede verse en #MapaTrash. En la mayoría de estos lugares, hay cartoneras y cartoneros trabajando en condiciones para nada dignas. 

4

María Eugenia Ferreyra

La única montaña que hay en Santa Rosa, La Pampa, no la hizo la naturaleza. La hizo nuestro consumo desmedido. María Eugenia Ferreyra trabaja delante de esa montaña. En un galpón que pertenece a la organización Brote Popular del MTE, Santa Rosa, La Pampa.

“Yo empecé a ser cartonera por una necesidad en la pandemia. Mi marido hace 30 años que se dedica a esto. Al principio yo trabajaba en el basural a cielo abierto. Hasta que la organización nos hizo una propuesta y armamos la cooperativa con maquinaria y un galpón. Una se acostumbra a los olores y a trabajar con basura. Aún nos falta mucha consciencia de que separar los residuos es clave”.   

Santa Rosa es una muestra de lo que también sucede en otras provincias que no son Buenos Aires. Hay muy pocos rellenos sanitarios y los que hay no tienen tecnologías apropiadas. El predio, además, ya no funciona como relleno sino como un basural a cielo abierto y ocupa una superficie de 0,5 hectáreas.
Según UNLPambiental, el predio no posee cortinas forestales, y cuenta con alambrado perimetral, que lo separa del basural a cielo abierto. En el sitio se procesan unas 3900 toneladas por mes de las cuales logran recuperar 130.000 kg de residuos inorgánicos.

Además, hay personas de manera informal trabajando en el basural. Otra escena que suele repetirse. 

A  continuación, puede verse una vista 360º del basural de Santa Rosa, La Pampa, ex relleno sanitario. Delante de este predio de media hectárea, está el galpón de la Cooperativa Brote Popular, donde trabaja María Ferreyra.

5

Mirian Maldonado

Mirian Maldonado es cartonera. Trabaja en la Planta de Compostaje de la Municipalidad de Rosario, Santa Fe. Desde los 11 años se mudó de Chaco a Rosario con su familia. Como no consiguieron trabajo, empezaron a cirujear con un carrito a pie. Llegó a vivir en una carpa de palos, cartón y nylon en un ex basural de la ciudad, conocido como Relleno Gallino. “Nos agarraba la lluvia, el sol, todo. A los olores te acostumbras. Eramos libres. Te haces amigos y con lo poco que tenes ayudas”. 

Ahora trabaja como cocinera en el Centro Ambiental de Tratamiento de Residuos municipal que funciona desde 2013. Allí hay una planta de compostaje que se realiza a partir de los residuos húmedos de la ciudad pero que sufrió un incendio en diciembre de 2021 y está en proceso de recuperación. En esta planta, se composta un promedio del 10% de los residuos domiciliarios de la ciudad. Se separa lo reciclable y el rechazo va a a lo que se conoce como “La montaña”, donde también hay restos de poda, de construcciones. Casi como si fuera una paradoja, la montaña se llama “Bella Vista”. Son 35 hectáreas.  

En Rosario hay diversos circuitos para los residuos reciclables. Por ejemplo, hay zonas donde existen contenedores naranjas que trabajan con cooperativas. El resto va a un relleno sanitario de Ricardone, a 30 km de la ciudad.

Mirian no se imagina haciendo otra cosa. Ella es madre de familia. Quedó viuda de una pareja que la violentaba. “Tuve que juntar valor para volver a sentirme mujer y volver a hacer lo que yo quería: cartonear”, asegura con lágrimas en sus ojos.

 

 

 

Créditos

Dirección: Agustina Grasso.

Fotos: Mailén Britos, Agustina Grasso y gentileza prensa FACCyR.

Videos: Mailén Britos, Agustina Grasso y gentileza Barricada Tv y  prensa FACCyR.                         

Edición de video: Mailén Britos y Agustina Grasso.

Diseño: Lucía Sierra.

Mentoría: Javier Flores, director digital de NatGeo España.

Agradecimientos: A María Castillo, Natalia Zaracho, Jackie Flores, María Ferreyra y Mirian Maldonado por ser inspiración. A UNLPambiental (La Pampa), Brote Popular (La Pampa), Mirko Moskat (Taller Ecologista Rosario), y Federico Muiña (prensa FACCyR).

Este trabajo fue posible gracias a ser una de las ganadoras de la beca de la Fundación Gabo y Latitud R de reciclaje inclusivo.