Crisis en el Servicio Meteorológico Nacional: 140 despidos

El gobierno nacional oficializó 140 despidos en el Servicio Metereológico Nacional. Los trabajadores realizaron una protesta, denuncian censura e ignorancia en los recortes. Se trata de un organismo que muchas veces pasa desapercibido, pero que usamos —literalmente— todo el tiempo.


En estos días de investigación sobre los recortes de personal en el Servicio Meteorológico Nacional, me crucé con una idea que me permito parafrasear: El SMN es un servicio casi invisible que atraviesa nuestras vidas mucho más de lo que imaginamos. 

Desde hace varias semanas, el SMN se encuentra en alerta por contundentes amenazas de reducción de personal. Sin embargo, esta historia no comenzó ahora, sino en el 2024 con la primera ola de despidos en el contexto de recortes masivos en el Estado desplegada por el gobierno libertario en los primeros meses de gestión.

En esa oportunidad, el número de despidos impactó en 48 trabajadores del SMN, un número que, gracias a la resistencia de los trabajadores del organismo, se mantuvo por debajo del 20% con el que especulaba el gobierno.

Sin embargo, la reducción de la plantilla no terminó ahí. Lo que vino después, como en tantos otros organismos estatales, fue el ahogo salarial, que generó que en los últimos años más de 100 personas hayan abandonado el servicio por “motus propio” pero indudablemente obligadas por las condiciones laborales.

No contentos con la eliminación de más de 150 puestos de trabajo, el Gobierno nacional, representado por Alejandro Tamer, mano derecha de Sturzenegger, amenaza desde fines de febrero con dar de baja al 30% de los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional.

Los números son confusos. Desde el Ministerio de Desregulación y Transformación anunciaron un número abultado de despidos -en este caso 500- para luego “negociar” un número menor que, a la fecha, ronda los 140 puestos de trabajo.

La pregunta es ¿Son necesarios estos recortes? 

Fuentes del SMN informan que la mayoría de los despidos serían de personal que cumple funciones de observadores de la atmósfera, cargos cuyos sueldos oscilan entre $ 600.000 y $ 1.000.000 mensuales. ¿Tan mal están dando las cuentas al gobierno que tiene que eliminar 140 puestos de trabajo por sueldos que no llegan a los 1000 dolares por mes?

¿Puede el SMN seguir prestando funciones con normalidad?

Cecilia Villegas, pronosticadora del SMN, aseguró: “hace años hicimos varias auditorias, para llegar a un consenso de que la dotación mínima para que el SMN funcione es de 1200 personas. En 2024, con los despidos masivos despidieron a 48 personas. Hubo luego un ahogo salarial descomunal y se fue el doble de gente porque ya no llegaban a fin de mes. Actualmente, somos entre 970 y 980 trabajadores. Es decir, ya estamos por debajo de la dotación mínima recomendada“.

Esto quiere decir que incluso antes de que se haga efectiva la nueva ola de despidos, el SMN está por debajo del mínimo indispensable para poder cumplir con sus funciones de manera efectiva.

Frente a este escenario, el Centro Argentino de Meteorólogos (CAM) advirtió que un recorte de esa magnitud podría derivar en un “colapso operativo” que “podría dejar a ciegas a gran parte del territorio.

¿Qué es el SMN?

Es un organismo histórico, creado en 1872 durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, cuyo rol excede ampliamente el pronóstico del tiempo. El Servicio Meteorológico Nacional produce y distribuye información clave que sostiene parte del sistema de seguridad del país: desde la aviación hasta la gestión de emergencias.

Sus datos alimentan la toma de decisiones de múltiples instituciones frente a eventos de alto impacto, como las áreas de Defensa Civil en sus distintos niveles —nacional, provincial y municipal—, y son indispensables para la elaboración de los pronósticos aeronáuticos que permiten autorizar y operar vuelos con seguridad.

¿Qué implica un “apagón de datos”?

Para dimensionar la gravedad, hay que mirar de cerca qué hace el Servicio Meteorológico Nacional. Es un organismo que muchas veces pasa desapercibido, pero que usamos —literalmente— todo el tiempo.

Forma parte de redes internacionales y genera información que circula dentro y fuera del país. Está detrás de decisiones críticas, como definir si un avión puede despegar o no. Produce y distribuye datos clave para sectores estratégicos como la aviación, el agro, la energía y la gestión de emergencias. Sostiene el sistema de alertas tempranas frente a tormentas, olas de calor o inundaciones. Incluso provee información que utilizan las aseguradoras para validar siniestros vinculados a eventos climáticos, como el granizo.

Un “apagón de datos” no es una metáfora exagerada: implica debilitar —o directamente perder— la capacidad de observar, anticipar y responder. La reducción de personal impacta de lleno en la recolección de datos y, en consecuencia, en la calidad y continuidad de todos estos servicios —y muchos más— que el SMN pone a disposición todos los días.

Más fenómenos extremos, menos datos

No podemos olvidar que todo esto se da en un contexto de crisis climática a nivel global, en el que el cambio climático nos sorprende cada vez con más frecuencia con fenómenos climáticos extremos que ponen en riesgo nuestra vida y nuestra seguridad.

Y esto no es menor, los datos recogidos por el SMN constituyen la base para el análisis de los cambios observados en el clima en Argentina como en todo el mundo, en relación a los cuales se generan informes de perspectivas futuras.

Los datos recolectados por el SMN son fundamentales para los planes de adaptación al cambio climático ya que nos permite contar con sistemas de alerta temprana frente a fenómenos climáticos extremos -como puede ser una tormenta, una ola de calor o inundaciones-, fundamentales para la vida de las personas, las ciudades, la infraestructura, el campo. 

Además, los recortes afectarían el registro de datos datos de vientos y sequedad que son utilizados por los bomberos a la hora de analizar el avance del fuego. Si ya es una tarea titánica para brigadistas luchar contra incendios forestales contando con datos sobre el clima, no contar con ellos solo puede empeorar las cosas.

Datos de ayer y hoy

Con el volumen de despidos en discusión, el impacto no sería solo laboral: podría implicar el cierre de estaciones meteorológicas y la interrupción de series de datos que llevan más de un siglo de continuidad. Se trata de registros que no pueden reconstruirse a posteriori y que resultan esenciales para sostener la memoria climática del país.

Estas mediciones históricas son la base para analizar procesos complejos como el cambio climático o fenómenos como El Niño. En Argentina, existen series que superan los 147 años de datos ininterrumpidos, una herramienta clave para entender tendencias, proyectar escenarios y tomar decisiones informadas frente a eventos cada vez más extremos.

Entradas recomendadas

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *