Argentina en alerta por la exposición a agrotóxicos

El segundo episodio de la tercera temporada de Hilo Verde, el streaming ambiental de Escritura Crónica, llegó con una nueva entrega dedicada al uso de agrotóxicos en Argentina. Con la conducción de Agustina Grasso y Mauricio Irigoyen, el programa abordó investigaciones científicas, censuras, denuncias vecinales en Córdoba y el debate por el uso de glifosato en la producción de yerba mate en Misiones.


Una investigación detectó plaguicidas en muestras humanas y ambientales, vecinxs de Córdoba denunciaron fumigaciones cerca de sus casas y un cambio normativo en Misiones reavivó la discusión sobre el glifosato en nada más ni nada menos que la yerba mate. Tres escenarios que ponen en primer plano la exposición a estas sustancias, los controles y las alternativas productivas.

Agrotóxicos en todos lados 

¿Hasta dónde llegan los plaguicidas que se utilizan en el campo? Esa fue una de las preguntas que abordó el proyecto internacional SPRINT, que analizó la presencia de estas sustancias en personas, animales y distintos componentes del ambiente. Argentina fue el único país participante fuera de Europa y el trabajo local se desarrolló en el sudeste bonaerense, bajo la coordinación de Virginia Aparicio, investigadora del INTA y el CONICET.

El estudio incluyó a 73 personas con diferentes vínculos con la actividad agropecuaria y analizó muestras biológicas y ambientales. Entre los resultados obtenidos en Argentina, se detectó:

  • El 100% de las muestras de materia fecal analizadas en Argentina contenían glifosato.
  • El 86% de las muestras de orina presentaron presencia de este compuesto.
  • Se detectaron herbicidas y pesticidas en el polvo del interior de viviendas no agrícolas. 

Durante el programa se relató que Aparicio enfrentó obstáculos para presentar los resultados de SPRINT y que, en 2023, el INTA le impidió exponerlos en un encuentro internacional. La investigadora también debió apartarse de otra iniciativa de investigación. Finalmente, el equipo organizó una conferencia de prensa en Mar del Plata para dar a conocer los hallazgos.

Córdoba: vivir cerca de las fumigaciones

En el barrio Universitario de Horizonte, en el sur de la Ciudad de Córdoba, la preocupación por los agroquímicos se traduce en reclamos concretos. Lxs vecinxs del colectivo Fumigados de Universitario denunciaron aplicaciones en campos linderos a sus viviendas, incluso a pocos metros de las casas y mientras había familias y chicos al aire libre.

Alejandro Brussa, vecino y abogado que interviene en la causa, relató las consecuencias que observan en el barrio y los problemas de salud que reportan algunos habitantes.

“Cada vez que ellos fumigan, nosotros percibimos un aroma químico en el aire. Los vecinos empiezan a sentir irritación en los ojos, en la garganta y problemas respiratorios”, contó. Según explicó, presentaron ante la Fiscalía certificados médicos que señalan que esas afecciones son compatibles con el uso de agroquímicos. También, mencionó manchas en las plantas y preocupación por los animales de la zona.

    Según lo expuesto en Hilo Verde, análisis realizados en el marco de la investigación detectaron contaminación compatible con agroquímicos en muestras de suelo y agua. Los reclamos llegaron a la Justicia y derivaron en una medida cautelar para resguardar una franja de 500 metros desde las viviendas hacia el campo y establecer condiciones para las aplicaciones. Sin embargo, los vecinos denunciaron incumplimientos y falta de notificaciones previas.

    El caso pone en discusión cómo se controla el uso de estos productos cuando las zonas de cultivo están junto a áreas habitadas y qué respuestas reciben las comunidades que denuncian posibles riesgos para su salud y el ambiente.

    Yerba mate y glifosato

    En Misiones, la derogación de la prohibición provincial específica sobre el glifosato reavivó el debate sobre su uso en la producción de yerba mate y multiplicó las publicaciones en redes sociales que vinculaban el cambio normativo con la presencia del herbicida en el mate.

    Frente a esas versiones, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) aclaró que la modificación de la norma no demuestra que la yerba comercializada contenga residuos de glifosato. Para determinar su presencia o ausencia hacen falta análisis de laboratorio específicos. El organismo también explicó que el herbicida puede utilizarse para controlar malezas entre las plantas del yerbal, sin que eso signifique que se aplique directamente sobre ellas.

    Pero el debate no se limita a la presencia de residuos en un producto. Durante el streaming “Hilo Verde” también se abordaron las dificultades económicas de los productores y el peso de los costos en las decisiones sobre el manejo de las malezas. En ese contexto, el uso de herbicidas aparece ligado a las condiciones en las que se desarrolla la actividad y a las posibilidades de sostener otras prácticas productivas.

    Una problemática que necesita respuestas

    Los resultados de SPRINT, las denuncias de Córdoba y el debate en Misiones muestran distintas dimensiones de un mismo problema: la presencia de agrotóxicos en el ambiente, la exposición de las personas y las dificultades para acceder a información y controles.

    Investigar y comunicar estos hallazgos es fundamental, pero también lo es garantizar controles efectivos, escuchar a las comunidades y evaluar alternativas de producción. La discusión no pasa solamente por qué sustancias se utilizan, sino también por cómo se aplican, hasta dónde llegan y qué respuestas reciben quienes conviven con ellas.

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