Colombia en crisis pide ayuda internacional

  • Si tenés poco tiempo, te hacemos un resumen:
  • El descontento se generó por una reforma tributaria que buscaba el aumento de costos en varios productos de la canasta básica familiar.
  • En plena pandemia, se recortó presupuesto a la cultura, educación y salud.
  • Durante el gobierno del presidente Duque, ya van más de 500 líderes sociales asesinados.
  • En esta semana de protestas hay 19 muertos, más de 800 heridos varios desaparecidos.
  • Los grandes medios callan. Nuestra salvacion son las redes sociales.
  • Hacemos un llamado a la comunidad internacional a que comparta lo que nos pasa.
  • El pueblo está desangrado, pero resiste.

Por: Eisen Hawer López Chica. Periodista y Comunicador Social. Desde Colombia para Escritura Crónica.

Colombia está en crisis humanitaria. Desde el pasado 28 de abril de 2021, la ciudadanía, cansada de la tiranía de un gobierno déspota, salió a las calles a marchar y protestar en contra de las políticas nefastas de Estado, en cabeza del actual “presidente” de la república, Iván Duque.

Las fuerzas militares salieron a las calles y el pueblo despertó: llamó a paro laboral e incrementó las movilizaciones. Todo esto sucede en medio de toques de queda por el Covid 19, que se dan en distintos distritos.

«El florero de Llorente»

El hecho que desató la furia generalizada en el país fue una entrevista donde el ex-Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla –ex, porque recién renunció a su cargo debido al caos que se armó en el país- respondió a una pregunta sobre el precio de una docena de huevos, afirmando que costaban unos1800 pesos colombianos. En contexto, unos 50 centavos de dólar, aproximadamente. Cuando salen, aproximadamente 4500 pesos colombianos.

Esta declaración descarada y cínica de la persona que gestiona el recurso público de la Nación, desató la furia de una mayoría enardecida, ofendida y humillada. Las declaraciones se dieron en medio de un descontento general por una reforma tributaria impulsada desde el Gobierno Nacional y el Ministerio de Hacienda, y que buscaba el aumento de costos en varios productos de la canasta básica familiar, la aplicación del impuesto del IVA a productos y servicios que antes no la tenían, y el aumento en otros.

No obstante, el Paro Nacional y las manifestaciones en todo el país no solo se deben a la Reforma Tributaria. La docena de huevos de mil ochocientos pesos, fue “el florero de Llorente”, o como se dice popularmente “la gota que rebasó la copa”. El florero de Llorente es una expresión que hace referencia a un momento histórico de Colombia, ocurrido el 20 de julio de 1810, y que marcó el  inicio del proceso de independencia, de la corona española.

Volviendo al tema,  la Reforma Tributaria que radicó el Gobierno en el Congreso-disfrazada, además, bajo el eufemismo de “Ley de Solidaridad Sostenible”-  fue el detonante de años y años de injusticias y desigualdades sociales. A esta se le suman el manejo irresponsable de la pandemia actual del COVID-19, el recorte al presupuesto de la cultura, de la educación y de la salud y la violencia sistemática que azota al país.

Represión, sangre y lágrimas

Solo en el Gobierno de Iván Duque, en Colombia han sido asesinados más de 500 líderes sociales. Ni terroristas, ni ladrones, ni corruptos: líderes sociales. Personas como usted o yo, guardianes de páramos y bosques, líderes de comunidades y procesos sociales, defensores de sus territorios: todos asesinados frente la mirada indolente de un Gobierno cómplice.

La respuesta del Estado frente a las manifestaciones y el descontento del pueblo no se hizo esperar. La Policía y el Esmad (Escuadrón móvil antidisturbios) ha hecho presencia en la mayoría de manifestaciones, convirtiendo el derecho legítimo de la protesta, en un baño de sangre, fuego, balas y lágrimas.

Una semana ha transcurrido de protestas en las calles de pueblos y las principales ciudades, y ya se cuentan por lo menos 19 muertos, más de 800 heridos y una cantidad indeterminada de desaparecidos. Estos hechos se dan en medio del uso desmedido de la fuerza pública donde, además de asesinatos y el fuego indiscriminado contra la población manifestante, se ha reportado violencia sexual (violaciones), amenazas, y otras tantas transgresiones a los Derechos Humanos en el marco de las protestas.

Acá solo ganan los ricos, los que tienen quieren más, y lo defienden a fuego, a bala contra el pueblo, o contra quien se oponga a sus intereses. El gobierno  respalda a los poderosos, grandes empresarios y grandes monopolios, mientras el pueblo sumido en la pobreza, la desigualdad, el hambre y la miseria, es el que sigue pagando con su vida –marche o no marche- el fatal desgobierno que reina en Colombia.

El pueblo resiste

Lo que ocurra en los próximos días será determinante. La desinformación reina en los grandes medios de comunicación, que han mentido –y lo siguen haciendo con el cinismo estampado en la frente, sin titubear siquiera- y están replegando estrategias mediáticas para generar una zozobra en los colombianos que siguen en sus televisores el acontecer.

Las redes sociales han sido el único soporte para documentar la verdad de lo que ocurre en las calles. Imaginen la magnitud del drama: en una transmisión en Vivo de Instagram, quedó documentado cómo la policía disparaba y asesinaba un manifestante. Hay cientos de videos de uniformados sin identificaciones, agrediendo y disipando las marchas pacíficas con gases, bombas, tanquetas y armas.

Hacemos un llamado a la comunidad internacional, pues los colores de la bandera colombiana ya solo derraman el rojo de la sangre de muchos que soñaban con un país mejor. Necesitamos el apoyo y la difusión de todos, que se sepa que en Colombia reina el terror y la muerte.

El pueblo está desangrado, pero resiste. La bandera que empuña es la de la dignidad y la justicia social, palabras que muchos desconocen y otros repudian. Si ya nos robaron hasta el miedo, al final, solo nos queda  nuestra dignidad.

Coda: las comillas del primer párrafo para “presidente” no son gratuitas. Pueden buscar en internet “Quién dio la orden” y van a ver al matarife sin máscara que ordena desde su hacienda, mediante su cuenta de twitter, e incita a las Fuerzas armadas a “defenderse”, y a los “ciudadanos de bien” a respaldar la masacre.

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