Todes menstruamos

Este reportaje fue realizado durante el Mediatón #EnResistencia de Chicas Poderosas Argentina, donde 100 mujeres que trabajan en medios se reunieron para crear proyectos colaborativos multimedia, con el apoyo de Google News Initiative. Para ver los otros 12 proyectos creados en la Mediatón, visita este link http://bit.ly/historiasenresistencia

Cuando Sebastián Zocayki, de Posadas, Misiones, decidió comenzar el proceso de hormonización tenía 40 años. Y sintió un gran alivio. Antes, al asumirse como hombre trans, tuvo un rechazo inmediato hacia la menstruación.

—Me sentía muy mal cuando tenía que ir a comprar toallitas o ponérmelas -recuerda.

Los primeros meses que decidió dejar de “disfrazarse” como mujer usaba boxers con una vedetina abajo para ponerse la toallita con alas. Era un sufrimiento.

—Este fue el primer mes en el que dejé de menstruar y estoy muy feliz -dice.

Síndrome pre menstrual, ciclos hormonales, mancharse, usar productos de higiene menstrual como tampones, toallitas, copa. ¿Cuántas veces escuchamos que todo lo que gira alrededor del período es ¨cosa de mujeres¨?

La menstruación está invisibilizada socialmente. De eso no se habla. Según ONU Mujeres, un 26 por ciento de la población mundial está en edad reproductiva, es decir, unas 1.800 millones de personas menstrúan cada mes. Ni siquiera esas cifras consiguen que el período sea considerado algo natural: es un tabú, rodeado de supersticiones y prejuicios. 

La menstruación es un proceso fisiológico que atraviesa a todos los cuerpos que experimentan la expulsión de sangre a través de la vagina.  Desde siempre, este proceso estuvo relacionado a las mujeres, como un valor intrínseco de la ¨feminidad¨. Pero no todas las personas que menstrúan se identifican como mujer. Los hombres transgénero y las personas intergénero que tienen útero, vagina, trompas de Falopio y ovarios también menstrúan. 

Históricamente, el periodo menstrual y el sexo femenino, han sido considerados una etapa necesaria para la maternidad, pero exclusivamente para la reproducción. Algunos feminismos modernos vienen a romper la condición de las mujeres como un producto e imaginario social, las identidades de género y las relaciones dentro de y entre los géneros. Porque, tal como dice la doctora en Ciencias Sociales y Psicóloga por la Universidad de Buenos Aires, Eugenia Tarzibachi:

—Hay personas que menstrúan y pueden no desear ser madres. Hay mujeres que no menstrúan y son tan mujer como cualquier otra, y hay personas que menstrúan y no desean ser mujeres, como los varones trans.

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Casi la mitad de los consultados en la Encuesta sobre Población Trans: Travestis, Transexuales, Transgéneros y Hombres Trans realizada por el INDEC en 2012 declararon que fue entre los 13 y 17 años cuando expresaron socialmente su expresión de género.

Gonzalo Benjamin Campillo, de Rosario, Santa Fe, vivió 28 de sus 29 años sin tomar hormonas.: 

Nunca me afectó tener menstruación ni me hizo sentirme menos masculino o menos hombre¨. Sí le incomodaba ¨andar con algo ajeno al cuerpo¨. Para él, el sangrado no es un indicador de ¨cuán hombre es uno¨, sino que es algo natural. Aunque reconoce que, entre sus pares, este puede ser un recordatorio frustrante de que su cuerpo no se adapta a la autopercepción.

Para Juan Gabriel Funes (riojano, 30 años) la menstruación es una experiencia “horrible”. “Nunca debería haber llegado a menstruar, porque era un niño trans. Pero entre la invisibilización de eso y toda la educación menstrual que recibí, que no nos tiene en cuenta, que niega nuestra infancia y normaliza que todas las personas que tenemos útero, vagina, vulva, tenemos que pasar por eso, lo tuve que atravesar. Tener que normalizar esa vivencia fue una sucesión de violencias y un duelo doloroso por la pérdida de la poca expresión de mi masculinidad a la que tuve acceso”.

Lo mismo opina Sebastián Malagueño, estudiante chileno de 20 años. “Es terrible para una persona transgénero tener regla, tener pechos, y tener vagina. Aunque esto se saca con una operación muy cara que en algún momento me la voy a poder pagar”. A Sebastián le causaba “mucho asco” usar productos de higiene menstrual. “Lo hacía muy rápido, como que uuughh”.

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Para una persona en disidencia con su cuerpo existe la posibilidad de tomar testosterona para adquirir rasgos del género con el que se siente identificado.

Con la sanción de la Ley Nº 26.743 de identidad de género y la reglamentación de su artículo 11 por parte del Ministerio de Salud de la Nación en 2012, el sistema público de salud, las obras sociales y las empresas de medicina prepaga tienen que garantizar el derecho a la salud integral de las personas trans. Esto dio la oportunidad a muchas personas de acceder a un tratamiento de hormonización. Según el INDEC, del 55 por ciento que se realizó un tratamiento de hormonización el 18,8 por ciento eran varones trans.

La terapia hormonal para los hombres trans consiste en la aplicación de la hormona androgénica testosterona. Los cambios que producen las terapias de masculinización se presentan en forma muy similar a los que ocurren durante la pubertad en los varones: la voz se torna más grave, se producen cambios en la piel, en la transpiración, disminución de las mamas, crecimiento de vello en el cuerpo y barba. La ausencia de la menstruación se hace más notoria en los primeros meses de la terapia, así como el aumento del tamaño o hipertrofia del clítoris.

Dentro del colectivo, hay distintas experiencias. Hay personas que se hormonan, otras que no, y también hay personas que además deciden intervenir sus cuerpos quirúrgicamente. En cualquiera de los casos, les especialistas suelen recomendar a sus pacientes congelar sus óvulos antes de comenzar el tratamiento para así poder garantizar la concepción, en el caso de querer hacerlo en un futuro, ya que existen múltiples casos de varones trans que deciden gestar.

Según una encuesta realizada en 2017 por el bachillerato popular trans Mocha Celis “el 50% de los entrevistados reveló que quiere conservar su sistema reproductivo por el deseo de ser padres”.

Es el caso de Zocayki decidió demorar el proceso de hormonización para poder gestar a sus hijes. ¨Gracias a que tengo un útero y menstrué toda mi vida normalmente pude tener mis dos hijes y amamantarlos por más de que siempre tuve rechazo a mis mamas. Estoy agradecido a la vida por tener esa oportunidad¨.

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La experiencia de asistir a una consulta ginecológica puede ser vergonzosa y traumática si los profesionales no empatizan con la persona y su condición. Los cuerpos desnudos develan la sensibilidad tanto del profesional como de la institución de respetar su identidad de género.

Previo a la Ley de Identidad de Género, los hospitales públicos y medicina privada carecían de políticas para tratar a pacientes trans. Según datos de organismos independientes, entre el 80 por ciento y el 90 por ciento de las personas trans se vio en situaciones violentas con les profesionales de la salud.  

Según el INDEC, el 43% de las personas trans no se acercan a un hospital o centro de salud cuando tienen algún problema o malestar físico. La capacitación no sólo del personal ginecológico sino también de toda la comunidad de la salud en temas de género reduciría la exposición a situaciones violentas.

Funes cuenta que en 30 años fue sólo tres veces a consultar a una ginecóloga y siempre lo trataron como mujer. “Ahora me está atendiendo una ginecóloga como hombre por primera vez en mi vida, me dijo que tuviera paciencia en el primer control para que la menstruación se fuera y se alegró mucho en el segundo, cuando le dije que se había ido¨.

—Ir a un ginecólogo es bastante incómodo porque uno se encuentra expuesto. Cuando estamos vestidos por ahí mostramos una imagen masculina y cuando nos sacamos la ropa esa imagen no se ve, uno se encuentra expuesto –dice Zocayki. 

Los varones trans tuvieron la misma educación que la mayoría de las personas: nadie les enseñó nada y fueron aprendiendo más o menos sobre la marcha. 

La salud es un derecho humano esencial. Pero tanto para las mujeres como para los varones trans los derechos sexuales y reproductivos quedan invisibilizados.

Equipo: Todes Menstruamos

Integrantes: Paola Virginia Albornoz Fernandez – Ivana Garcia – Madelein Rossell – Estela Romina Paz Rojas – Josefina Quiroga

Mentora: Florencia Aza

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